
Tito López Cortizo, presidente de la Cámara de la Industria Farmacéutica en Venezuela, explicó que este sector ha tenido una ligera recuperación, sobre todo del 2020 al 2022.
“Efecto Covid-19 ayudó mucho a la industria farmacéutica, es lamentable decirlo, porque aumentaron el consumo de muchos medicamentos para combatir este flagelo, sobre todo en terapias coadyuvantes”, explicó López para el programa Francas Noches de Canal i.
Aclaró que en todo el 2022 se mantuvo la recuperación, ya no por Covid-19 porque este pasó a un segundo plano, sino que algunas clases terapéuticas crecieron.
“Eso no quiere decir que cuando crece una clase terapéutica crece el mercado como tal, sino que también puede darse el efecto de que bajan algunas clases terapéuticas y crecen otras”, explicó, colocando como ejemplo que pueden bajar los analgésicos y suben los cardiovasculares, así como puede ocurrir con las soluciones nasales.
“Todavía queda mucho camino por recorrer, muchas moléculas que tenemos que traer al país. Muchas de estas no se fabrican. Nosotros pensamos que pudiera haber una mejoría en el último semestre de este año, porque si comparas el último semestre del 2022 frente a este primer trimestre del 2023, tenemos una ligera caída de un 14.4%”, aseveró.
De igual manera, señaló que en marzo del 2023 hubo una ligera recuperación, “saca un poco la cara por el primer trimestre de este año, pero en mayo lamentablemente volvimos a caer un 17% en comparación con abril”.
Afirmó que el sector industrial que representa está volviendo a competir con los alimentos, ya que, a su juicio, “el ciudadano de a pie evalúa la necesidad en qué tipo de alimentos va a comprar y en segundo plano va la parte de salud”.
En cuanto a ese crecimiento que estiman en el último semestre del 2023, López destacó que a escala de empresariado, hablan de un 4 a un 6% de crecimiento.
“Hay que ver el impacto de todo lo que viene siendo el ajuste de los bonos, que no se ha cobrado todavía sino hasta final de mayo es que se cobrarán algunos de ellos. Ya deberíamos ver los resultados para el cierre de junio”, manifestó.
Habló de firmas reconocidas que van a ser representadas por empresas farmacéuticas con planta en Venezuela, entonces, “hay fidelidad de marca y de prescripción por parte de los médicos, porque van a ver un abanico de productos de última generación que van a entrar al mercado en este último semestre”.
Se refirió a los esfuerzos del Gobierno nacional, para la recuperación de áreas en materia de salud, con insumos que en su mayoría no se fabrican en Venezuela, han sido financiados por el Estado y va a impactar en terapias coadyuvantes que sí irán a la producción nacional e importación de medicamentos.
En ese contexto, manifestó que “todo evento de este tipo es plausible, porque el ciudadano de a pie merece recuperar su calidad de vida. Por lo tanto, yo creo que es importante”.
Se refirió a los países fronterizos con los que se comercializan productos farmacéuticos fabricados en estas naciones, específicamente al caso de Colombia, con quien, a pesar del cierre de fronteras, la dinámica no se detuvo.
“El intercambio comercial siempre ha estado allí a nivel de fronteras”, sentenció.
Recomendó hacer frente al contrabando o el ilícito, no solamente por el medicamento que entra y cumple o no con su eficacia terapeutica, sino todo medicamento que entre y no pague los aranceles apropiados.
Informó que hay una labor con los entes que hacen vida sobre el sector, como el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC), por medio de la Comisión de Delitos contra la Salud. También, con la Guardia Nacional Bolivariana, Policía Nacional Bolivariana y algunas gobernaciones que han realizado contribuciones, haciendo de esto un trabajo articulado.
“El deber ser es proteger lo hecho en Venezuela, no tenemos nada en contra de las importaciones siempre y cuando estemos en igualdad de condiciones”, instó.
Escrito por: Angelimar Castro Reyes


